Pequeña y querida niña:

Me emociona escribirte esta carta ya que hay muchas cosas que estás por vivir, y lo que te deseo de todo corazón es que ames tu vida. Quiero compartirte la manera en que yo he aprendido a hacerlo.

Naciste en este mundo, por lo que con los años puede llegarse a convertir en algo “común”, pero si día a día notas cada detalle a tu alrededor, en las flores, las estrellas, el cielo tan cambiante; vas a tener un corazón apasionado por vivir. Espero que el asombro y la curiosidad te aumente con los años.

Espero que conozcas el verdadero gozo, que te rías a carcajadas y abraces con el corazón, que vivas una vida curiosa y aventurera. Lee libros, escala montañas, nada en el mar, conoce lugares y aprende sobre todo. 

Ten presente que cada día estás creando recuerdos, así que crea buenos, los mejores, (menos celular en estos momentos y más presencia), busca conversaciones profundas, momentos de risas y carcajadas; baila y canta con tus amigos, siéntate frente a paisajes solamente a admirarlos, toma fotos y escribe en un diario las cosas que no quieres olvidar, lo que está en tu corazón, lo que aprendes, las cosas por lograr y lo que la vida te enseña. 

Que no te asombre lo material ni superficial, sino lo que tenga luz, lo que sea diferente, el corazón de las personas, sentimientos puros. Que tu corazón sea capaz de amar incluso a lo difícil de amar, porque no hay otra manera de retarse a amar bien y conocer el amor que llevando ese sentimiento a su punto más noble, amando desinteresadamente y cuando no es tan fácil. 

Cuando el mundo se te complique y las respuestas no sean claras, tómate el tiempo de buscar soluciones; pide ayuda a personas sabias, pero también investiga por tu parte y analiza lo que está pasando: que de todo vas a aprender. 

Espero que comprendas desde temprana edad que las situaciones difíciles son una oportunidad para crear fortalezas en vos, hay tanto bueno en ellos, aunque duela en el momento, pero son tiempos para obtener sabiduría como ningún otro, son clave para potenciarte como ser humano, para conocerte y mejorar. 

Reconoce tus fallas y errores, jamás te conformes a sentir contaminación en tu corazón y acomodarte a eso, ni a dañar a alguien y no tomarle importancia; hay poder en nosotros para construir, así como destruir, la decisión es tuya. Acepta las experiencias de aprendizaje, pide perdón, perdónate y sigue adelante.

Espero que tu vida refleje gozo, no por aparentar que estás bien, sino gozo genuino y esperanza para quienes han perdido eso. La alegría del corazón no se basa en tus circunstancias, la verdadera felicidad nace de tu alma, de tu entendimiento, de esa capacidad de ver lo bueno, incluso en lo malo, eso que viene de poner tu confianza en buenas manos, en las manos del que sostiene tu vida. 

Espero sepas de lo mucho que eres capaz, y sí, sé que a veces vas a tener miedo, pero espero que levantes tu mirada cuando eso pase, porque solo levantando tu rostro hacia el cielo vas a recordar que sí puedes, que lo estás haciendo bien, que tu vida tiene un propósito y que tienes que confiar, esforzarte y hacer tu parte, pero arriba y a tu alrededor hay personas en las que podes descansar. 

Espero estés rodeada de buenas amistades; de personas que quieren verte crecer, que crean en vos y te construyan, porque también espero que vos seas esa persona para quienes están alrededor tuyo. 

Espero de todo corazón que entiendas que la vida es más que esperar por un mensaje o por un “like”, es más que “gustarle o no gustarle” a alguien. Deseo que te sientas querida y amada, pero que el único amor que defina tu valor, sea el de quien te creó así: amada, valiosa y capaz. 

Que en tu cabeza no permitas pensamientos de compararte con otros o verte de menos, que no te veas en un espejo con malicia o deseando ser otra persona, sino que cada vez que te veas te importe como está tu corazón, que tus ojos sean los que vean el alma… espero que al verte te sientas orgullosa de hacia adónde vas, orgullosa de vos porque conoces que tu valor va más allá de lo que se ve. 

Involúcrate cada vez que puedas en misiones, en organizaciones o simplemente sal con tus amigos a compartir con otras personas, hay tanta belleza en esos momentos, como en ningún otro. El corazón crece cuando se mueve por ayudar y dar.

En el mundo vas a ver muchos comportamientos que no son correctos y que se disfrazan con la excusa de “que todos lo hacen”, pero aun así te pido que de tu boca no salgan críticas, palabras negativas, malas intenciones o quejas; sino que actúa, que tus acciones muestren el cambio que tanto anhelas ver en el mundo, en las familias y en tu generación. 

Cuida de tu cuerpo, come saludable, más vegetales y frutas, té verde y bebidas con tapioca, pero no te obsesiones con eso. Espero que tus días no los pases en un sillón o en tu cama solo viendo “Netflix” y en redes sociales, sino que la vida que construyas sea mejor de lo que podes ver en una pantalla, porque tu vida es real.  

Trabaja por tener paz interior, estando orgullosa de quién sos y de las decisiones que tomas. Sé agradecida con todo lo que Dios te ha dado y transformalo en mucho más, seguí aprendiendo de todo y compartilo. 

Espero que ames tu vida y sea toda una aventura. Una vida con libertad, identidad y amor.